La confianza cae en barrena
| Categoría: | Economía |
| Fecha: | Miércoles, 07 de Mayo de 2008 |
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Los empresarios creen que le crisis seguirá empeorando y afectará más a España.
Si es usted empresario, agárrese al sillón. Y si no lo es, también. Esto va mal. La crisis ha saltado las barreras del sector inmobiliario y de la banca internacional para sentarse junto a nosotros y acompañarnos no ya unos meses, sino años. Las empresas, desprovistas ahora de créditos fáciles y baratos y de la alegría todavía reciente de los consumidores, han cortado bruscamente el grifo del empleo y pocos, por no decir nadie, confía a corto plazo en una recuperación. El futuro, muy negro, se arremolina sobre su cabeza. O mejor, dentro de ella y con una sola palabra: pesimismo. Este es el escenario que muestra el último resultado del Barómetro de Empresas realizado por Deloitte para El País Negocios. Esta vez el barómetro apunta borrasca, negros nubarrones sobre la economía española.
Nunca desde que se empezó a elaborar el barómetro hace casi una década, los empresarios habían sido tan pesimistas. Y la confianza, las expectativas, son un factor decisivo para la economía. El pesimismo de las empresas se suma a la pérdida de confianza de los consumidores y a los datos que ya muestran un deterioro evidente del mercado laboral y un parón en el consumo y la inversión. Ese cóctel permite predecir que el frenazo económico continuará y que puede ser incluso más brusco.
Los datos del barómetro han funcionado habitualmente como indicador adelantado de la evolución económica. Su gran valor radica en las compañías que participan en su elaboración. Son 256 empresas cuya facturación conjunta supera el billón de euros y dan empleo a un millón de personas.
Entre ellas están algunos de los principales bancos y cajas, las grandes eléctricas, gigantes de la energía, las telecomunicaciones, la industria, los seguros, la distribución y otros servicios (ver listado en la página 8). En el grupo están no sólo buena parte de las empresas del Ibex 35, sino también firmas no cotizadas, filiales de multinacionales e incluso alguna empresa pública. Las empresas participan con la condición de que se respete la confidencialidad sobre sus respuestas concretas, lo que le da un plus de fiabilidad.
En las ediciones del Barómetro de Empresas de los últimos años, los resultados empezaban a resultar repetitivos. Con ligeras variaciones entre trimestre y trimestre, la inmensa mayoría de las empresas elevaba sus ventas, sus beneficios y sus inversiones como si tal cosa. También había predominio de firmas que creaban empleo. Era el fiel reflejo de una economía, la española, que crecía a toda máquina y las empresas lo aprovechaban. Eso se ha acabado.


