Empresas vacunadas contra las turbulencias económicas
| Categoría: | Empresarial |
| Fecha: | Miércoles, 02 de Julio de 2008 |
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La economía se frena y los beneficios empresariales disminuyen, aunque no todos por igual. Los expertos identifican varios perfiles de compañías que pueden salir airosas en un contexto de menor crecimiento.
La economía se frena y los beneficios empresariales merman. Los mercados de renta variable siguen en alerta en un contexto de máxima incertidumbre sobre el futuro de los resultados de las cotizadas. Los principales índices bursátiles acumulan, de media, caídas del 15% en lo que va de año, debido, en parte, a las continuas revisiones a la baja de las previsiones de beneficios de las empresas.
Sólo en Europa, la estimación de BPA (beneficio por acción) de las compañías del Stoxx 600 ha sufrido una rebaja del 8% en lo que va de año, lo que augura un aumento de los beneficios en 2008 de en torno al 3% con respecto a 2007, después de varios ejercicios acelerándose a tasas anuales de dos dígitos.
En cualquier caso, no todas las compañías van a sufrir por igual el bajón del crecimiento global y, en el caso específico de España, la crisis del mercado inmobiliario, fuertemente correlacionado con el conjunto de la economía. Por sus particularidades de negocio, los expertos identifican una serie de cotizadas que pueden sortear mejor el frenazo de la actividad económica, aunque también advierten que las pautas que han servido en otros episodios de inestabilidad no tienen por qué ser válidas en este caso.
Puzzle de variables
“Ésta es una crisis nueva”, dice David Navarro, gestor de renta variable de Inversis Banco. “En esta ocasión, intervienen muchas variables. Una empresa puede verse favorecida porque su negocio en Brasil marcha como un tiro, pero corre el riesgo de ser penalizada por tener una elevada deuda”, indica el analista.
Con todo y a pesar de los matices, las firmas señalan, a priori, diversos perfiles de compañía que pueden ser relativamente inmunes a la actual crisis económica. Alicia Jiménez, directora de análisis de Self Trade, destaca, en primer lugar, las empresas que tienen “buena parte de sus ingresos regulados”. “Por ejemplo, las ligadas a las infraestructuras de energía, como Red Eléctrica o Enagás”, apunta la experta.
El componente defensivo de estas sociedades, de hecho, no ha pasado desapercibido para los inversores, ya que ambas se sitúan entre los valores menos penalizados de la bolsa española en lo que va de año. Enagás pierde un 10,16% en 2008 y Red Eléctrica incluso avanza un 2,75%, frente al recorte del 20,37% que registra el Ibex 35. Las utilities encajan igualmente en este perfil. “Acaba
de aprobarse una subida de tarifas que es el doble de la inflación. Al contar con precios regulados, pueden trasladar su aumento de costes a los clientes, una posibilidad que no tienen otras empresas”, describe Navarro.
Clientes estables
Otra empresa que puede salir airosa de la actual crisis es Indra, una de las cotizadas que mejor está resistiendo en bolsa (cae un 11,84% en 2008). Al igual que le sucede a Amper, buena parte de la cartera de pedidos de la tecnológica depende de las administraciones públicas, lo que evita el riesgo de una fuerte caída de su volumen de negocio. “Estas instituciones no sufren tanto la desaceleración económica”, detalla Navarro. “Las administraciones públicas son clientes estables y, además, están tomando las riendas del gasto”, prosigue Alicia Jiménez.
El empuje inversor del Estado también soportará la actividad de las constructoras. Ante el deterioro del mercado inmobiliario residencial, las administraciones públicas están potenciando la obra civil y el desarrollo de infraestructuras, ámbito en el que este año están previstas inversiones por 15.000 millones de euros. Esta inyección de fondos, sin embargo, no despeja las dudas de los expertos sobre el rumbo del negocio de las constructoras, que, de hecho, se sitúan entre las que deberían pagar una factura más alta por la crisis.
“La obra pública no es la panacea del sector”, anticipa Alberto Roldán, director de análisis de InverSeguros. “El sector podrá mantener los volúmenes de actividad, pero sus resultados se verán afectados, debido a que los márgenes que deja la obra civil son más estrechos”, señala este experto. “Además, son proyectos a largo plazo y que suelen ejecutarse a través de un consorcio (los beneficios, por tanto, se dividen entre distintas empresas)”, finaliza. “Es preferible estar en el negocio residencial, aunque sea con menos volumen de negocio, porque los márgenes son mucho mayores”, coincide Navarro.
Por otra parte, las compañías de consumo no cíclico como Grifols, el mejor valor del Ibex en lo que va de año con un alza del 27,56%, son igualmente valoradas en el actual escenario. “Grifols tiene un importante crecimiento esperado y un perfil de riesgo reducido, tanto por el negocio en sí mismo (poco cíclico por su carácter farmacéutico, pero sin la incertidumbre de su cartera de medicamentos), como por su desglose geográfico (escasa exposición a España, con un 27% de las ventas en 2007)”, afirman los expertos de Ibersecurities. “Su crecimiento nos ayudará a aprovechar las subidas del mercado, mientras que la solidez del valor y sus resultados nos cubrirán en momentos de debilidad”, dice la firma.
El crudo, una oportunidad
A su vez, la preocupación por las consecuencias de la nueva escalada del crudo abre oportunidades de negocio para muchas compañías, y da soporte a sus resultados. “Dado que ésta es, en parte, una crisis energética, el inversor puede cubrirse a través de compañías como Repsol YPF e indirectamente, Técnicas Reunidas o Tubos Reunidos”, comenta Alicia Jiménez.
La industria auxiliar del petróleo está aprovechando las actuales rigideces de la oferta de crudo, uno de los motivos de su escalada. La necesidad de las petroquímicas de acometer proyectos de inversión que mejoren sus infraestructuras y limiten los problemas de oferta está multiplicando la carga de trabajo de grupos de ingeniería como Técnicas Reunidas, o de fabricantes de tubos como Tubos Reunidos o Tubacex. “Son empresas con contratos futuros asegurados”, explica Navarro.
En cualquier caso, más decisivo que el interés de los países exportadores de crudo en realizar inversiones es su capacidad para llevarlas a puerto en plena crisis del crédito. La subida del petróleo hasta los niveles históricos de 140 dólares ha multiplicado los ingresos de estos países, “que tienen liquidez”, subraya Navarro. “Son clientes que no dependen del ciclo económico”, comenta el experto de Inversis.
El alza del crudo también ha vuelto a reavivar el protagonismo de las energías alternativas y de empresas como Gamesa, Abengoa, Solaria, Acciona e Iberdrola Renovables. La necesidad de reducir la dependencia energética del crudo podría podría favorecer, según los expertos, una mayor estabilidad del marco regulatorio del sector y de los resultados de estas empresas.
Dinamismo
Por último, en un momento en el que las economías desarrolladas están frenando a marchas forzadas sus tasas de crecimiento, la exposición a compañías con intereses en países emergentes, que en la actualidad presentan más dinamismo, es otra vía para intentar dejar de lado la crisis.
En el caso de las sociedades españolas, poco implantadas en Asia (“su presencia es muy escasa y se hace a través de compañías muy pequeñas”, dice Navarro), este potencial proviene de Latinoamérica. “Después de diez años de dura inversión, las empresas españolas empiezan a recoger sus frutos”, apunta el analista de Inversis.
Los expertos se fijan, ante todo, en las cotizadas con intereses en Brasil, debido a las mejoras de calificación crediticia que ha recibido en las últimas semanas de S&P y Fitch. Telefónica, Santander, Iberdrola, Endesa o Repsol tienen una importante presencia en el país, pero también otras empresas de menor capitalización como Viscofan u OHL, que acumulan caídas del 4% de media en lo que va de ejercicio.
En cualquier caso, los analistas no pasan por alto los riesgos que, con todo, presentan estas economías. Alicia Jiménez señala que actualmente existen dos corrientes. “Por una parte, los que opinan que los emergentes van a resistir contra viento y marea”, describe. “Por otra, los que esperan lo contrario, y prevén una fuerte moderación de su crecimiento a partir del último trimestre del año”, dice Jiménez. “Por eso, los emergentes pueden actuar de cobertura a corto plazo, pero a medio, hay que tener cuidado. Estas economías nunca han sido contracíclicas”, finaliza.


